La medicina y la psicología siempre se han encontrado asociadas, de una u otra manera, en el cumplimiento de sus respectivas tareas. La psiquiatría es el resultado de esta larga historia común. Los cambios científicos del siglo xx entrañaron importantes cuestionamientos para dichas disciplinas. Los progresos fulgurantes dieron lugar en ciertos momentos a un alejamiento de la psicología y la medicina y en otros, al contrario, a un acercamiento. Ambas tuvieron que enfrentar modificaciones radicales, tanto en el plano técnico como en el plano ético, modificaciones que implicaron de manera personal a clínicos e investigadores. Así mismo, dichos movimientos tuvieron repercusiones en las personas que, por su sufrimiento orgánico y/o físico, debían recurrir a las competencias del médico. Los futuros profesionales implicados en estos diversos campos de conocimiento son al mismo tiempo testigos y actores de estos cambios radicales. El objetivo de este artículo es describir de la manera más completa posible la situación en que se encuentra actualmente el sector de la atención somática y/o psíquica, y mostrar de manera inteligible cuáles son sus desafíos.
La psicología de la salud constituye, en últimas, el reconocimiento de un hecho cada vez más evidente: el fenómeno vital humano está en permanente variación no sólo en función de factores orgánicos, sino también en función de factores ambientales y psicosociales; incluso, el que juegan factores como el estilo de vida y el ambiente social en la determinación de esa variabilidad del proceso salud-enfermedad, es hoy en día proporcionalmente superior al de los factores orgánicos. Ello ha llevado a que el ámbito de la se amplíe hacia áreas de conocimiento que antes eran relativamente ignoradas, como las ciencias sociales y humanas; ahora no sólo se reconoce su función y aporte, sino que se le demandan a estas ciencias soluciones para problemas que escapan al alcance del modelo biomédico tradicional.
Relación psicológica médico paciente:

El antecedente para este análisis surge de la epide-miología clásica, donde se reconoce que la como cualquier otro evento que ocurre en la naturaleza, tiene una historia natural de evolución. Este esquema propone un período de prepatogénesis, en términos de prevención es aquello que ocurre antes de que se den los primeros síntomas de deterioro de la salud, donde existe un anfitrión humano y factores medio ambientales que facilitan o potencian el efecto de estímulos patógenos cotidianos desde antes de enfermarnos.
Existe un momento, en el cual se da un umbral o punto de corte donde termina el período de prepatogénesis y se inicia uno de patogénesis, aquí se comienza a hablar del desarrollo de la enfermedad, con evolución de síntomas tipificables. El panorama clínico muestra una patogénesis temprana, la cual los médicos insisten en descubrir lo antes posible. El padecimiento puede evolucionar hasta un extremo, a de lainteracción entre el anfitrión humano y los estímulos patógenos. Después se tiene ya una enfermedad temprana perceptible, que en dependencia de la intervención se convierte en enfermedad avanzada, que puede a su vez desencadenar en estado crónico, incapacidad o llevar a la muerte, o lo contrario, si hay intervención adecuada se puede lograr la recuperación en cualquiera de sus estadios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario